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Abies alba

abies pinsapo
abies pinsapo

También conocido como pinabete (castellano), avet (catalán), izei xuria (euskera) y abeto (gallego), nos encontramos ante uno de los árboles más característicos de la geografía española.

Conoce al abeto

Este es un ejemplar que se caracteriza por poseer una gran robustez así como una gran altura. A esa robustez contribuye mucho el hecho de disponer de una gran cantidad de ramas sobre su tronco principal.

Sobre esas ramas llaman mucho la atención sus hojas en forma de aguja, aunque aplanadas completamente, las cuales, tienen una tonalidad verde intensa si bien es cierto que las atraviesan dos franjas de color blanco.

Detalles del abies alba

Una vez introducido al abeto, decir que se han registrado casos en los que este árbol puede llegar a los 50 metro de altura. Asimismo, las hojas que tiene son muy flexibles y tienen una longitud que oscila entre 1 y 3 centímetros. Estas hojas tienen sutiles diferencia en función de la zona en la que se encuentre. Por su parte, las de la copa terminan en forma de punta mientras que, sin embargo, las de la parte inferior tienen una silueta más escotada.

Decir también que el abies alba tiene dos tipos  frutos muy característicos. Por un lado nos podemos encontrar con los masculinos que no son otra cosa que pequeñas piñas en las que se puede encontrar el polen. Por otro lado, en el lado femenino, tenemos otro tipo de piña. Esta está formada por escamas de tipo leñoso. En su interior es donde se encuentran las semillas, las cuales, se agrupan en pares.

Estas piñas se ubican en la parte más alta del ejemplar, completamente erguidas sobre las ramas. Eso sí, cuando entramos de lleno en el otoño, se deshacen por completo.

Sobre su ecología

El abeto convive siempre formando densos bosques en los que ellos, por cierto, no son los únicos protagonistas ya que también se pueden encontrar dentro del mismo conjunto hayas y pinos. Con una cierta predilección hacia los suelos con cierta profundidad y frescos, tienden a aparecer en las zonas umbrosas de las formaciones montañosas así como en sus laderas.

El abies alba es un árbol que requiere siempre de bastante humedad, la cual, la recoge del subsuelo gracias a sus profundas raíces. En caso de no poder encontrarlo, lo recoge del ambiente sin problema alguno. Quizá por ello es una especie que no se encuentra cómoda con temperaturas elevadas. De ahí que sea casi inviable su vida en periodos de sequía. Como consecuencia de esto, en los últimos años, la extensión de los abetos se ha visto reducida mucho debido a las modificaciones en el tiempo que se han registrado en la geografía española.

Situación geológica del abeto

El abeto es un árbol propio de Europa teniendo tendencia a extenderse por la zona central y sur del viejo continente. Si nos centramos dentro del ecosistema español, hay que decir que es una especie que siente predilección por la zona de los Pirineos aunque el cambio climático ha hecho que en la última década haya hecho acto de presencia en zonas más mediterráneas. Fruto de esta combinación es que la mayor presencia está en Lérida y el Pirineo aragonés.

Datos curiosos sobre el abeto

Los usos que se le puede dar a este árbol son muy numerosos. No en vano, su madera es muy utilizada dentro del sector de la carpintería o de la construcción sobre todo de interiores. Además, también es un gran protagonista en otros ámbitos más lúdicos ya que es la principal materia prima para fabricar esquíes así como, por ejemplo, las cuerdas de laúdes o guitarras.

Es un ejemplar con una simbología muy especial sobre todo en Europa ya que es uno de los símbolos de la Navidad. Una corriente que si bien es cierto nación en la parte situada más al norte del continente europeo, otros países como España, no han dudado ni un solo instante a la hora de adoptarla y hacerla propia.