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Dieffenbachia camila

Dieffenbachia camila
Dieffenbachia camila

La planta Dieffenbachia camila es reconocida por ser una variedad de la conocida “Diefembaquia” caracterizada por sus peculiares hojas, pues se presentan de un color blanco que suele ocupar la mayor parte de su estructura, dejando el color verde apenas en las orillas.

Su principal uso es el ornamental, siendo cultivado en macetas y ubicado en espacios de interiores donde el ambiente sea apto para su crecimiento; a pesar de alcanzar alturas muy pequeñas, suele ser una planta perfecta para ubicarle en una mesa y resaltar su elegante porte. Actualmente, se le puede apreciar como un acompañante de plantas en arreglos, por lo que sus usos ornamentales suelen ser muy extensos.

Características de la Dieffenbachia camila

Características de la Dieffenbachia camila
Características de la Dieffenbachia camila

 

Es una hermosa planta para ser distribuida en espacios de interiores, la cual en un ambiente optimizado para su crecimiento es capaz de alcanzar hasta los 1,5 metros de altura, teniendo a su vez unos tallos rectos, fuertes y carnosos.

La característica más relevante de la Dieffenbachia camila reside en sus hojas, las cuales tienen la peculiaridad de ser blancas en casi su totalidad y tener el color verde apenas presente por las orillas. En cuanto a su diseño, las hojas nacen enrolladas, son grandes, con forma oblonga, ápice puntiagudo y cuenta con un nervio central que resulta ser muy vistoso.

En cuanto a las inflorescencias, son raras las ocasiones en las que aparecen en interiores, pero no es un factor muy destacado, pues su carácter ornamental es sumamente escaso. Sin embargo, si tales flores aparecieran, podremos apreciar un peculiar espádice y espata, siendo el primero una bráctea que envuelve la inflorescencia, y el segundo una flor en forma de tubo muy pequeño y de color crema.

Cuidados de la Dieffenbachia camila

Cuidados de la Dieffenbachia camila
Cuidados de la Dieffenbachia camila

 

Se trata de una planta de cuidados muy básicos si ya se tienen conocimientos previos de las plantas para interiores; es decir, para mantener un excelente desarrollo y crecimiento del ejemplar, se deben tomar en cuenta diversos factores ambientales que normalmente se pueden apreciar en otras plantas de su tipo, dichos cuidados son:

  • Necesita de suficiente iluminación para mantener la belleza de su follaje, pues se recomienda ubicar cerca de alguna ventana con acceso indirecto al sol, o simplemente colocarla debajo de una lámpara que pueda ofrecer dicha iluminación.
  • En cuanto a la temperatura, lo ideal sería mantenerle sobre los 15ºC, pues suele tomar muy mal las frías heladas, así como los calores sumamente extremos.
  • El sustrato debe ser muy poroso, el cual debe tener turbas y estar en combinación con la tierra de bosque. Cabe destacar que, normalmente cuando adquirimos un ejemplar en maceta, por defecto suelen traer dicho tipo de sustrato.
  • Es una planta que requiere de suficiente humedad, ya sea con diversas pulverizaciones en su estructura o aplicaciones de pañuelos húmedos en las hojas para mantenerlas limpias. Además, se debe regar con una frecuencia que dependerá de la situación climatológica donde se encuentre.
  • Se recomienda abonar al ejemplar durante su proceso de desarrollo, el cual normalmente ocurre desde la primavera hasta el otoño, y nos podemos percatar de la situación cuando empiecen a aparecer las nuevas hojas. Por otra parte, el fertilizante a suministrar se puede presentar tanto líquido como sólido.

Problemas frecuentes en la Dieffenbachia camila

Existen diversos problemas que suelen afectar a la Dieffenbachia camila, los cuales normalmente se producen por una mala ubicación de la planta, o por el exceso de riego, pudiendo causar incluso daños muy severos en gran parte de la estructura. Estos problemas son:

  • Las hojas inferiores se caen: Suele ser considerado un proceso sumamente normal en el crecimiento de la planta, pero puede resultar preocupante si esto ocurre con mucha abundancia, siendo causado por un exceso de frío o por escases del riego.
  • Las hojas se queman: Es un claro síntoma de una exposición directa a los rayos solares, por lo que se recomienda rápidamente ubicarle en alguna zona donde haya buena iluminación, pero percatando de que el sol haga su trabajo de forma indirecta.
  • Aparición de manchas aceitosas: Suelen aparecer por acción de las bajas temperaturas, siendo recomendable trasladarle a un sitio donde los grados sean superiores a los 15ºC.
  • Ápices de las hojas muy secas: La razón suele ser muy obvia, es un abuso de sequedad y altas temperaturas. Simplemente debemos optar por pulverizar al ejemplar y humedecer el sustrato donde se encuentre.
  • Pudrición del tronco y demás partes de la planta: Se produce por un exceso de riego o por temperaturas muy bajas. Cuando esto ocurre, lo mejor que se puede hacer es cambiar por completo el sustrato y tener la esperanza de que la planta sobreviva.

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