Saltar al contenido

Sorbus domestica

Sorbus domestica
Sorbus domestica

También conocido como serbal común, serbal doméstico (castellano), server (catalán), gurbea (euskera) y serbal (gallego). Es una especie de serbal perteneciente a la familia de las Rosáceas, quizás la especie más conocida y domestica por parte del ser humano. Se cultiva ampliamente como ornamental y por sus apreciados frutos comestibles.

Conoce al sorbus domestica

Es generalmente una planta de porte pequeño. Usualmente, en cultivos se le ve como un arbusto mediano a grande, o un pequeño arbolillo con una copa irregular y de porte recto. Cabe resaltar que, a pesar de ser muy ramoso, no es usual que presente una alta densidad; por ende, genera una sombra moderada que varía en función de la edad del ejemplar y de la estación. Es un excelente árbol para jardines medianos y grandes, así como para parques y avenidas por sus frutos comestibles y porte elegante.

Detalles del sorbus domestica

Es un árbol caducifolio que normalmente presenta un porte pequeño con unos 12 metros de altura; sin embargo, se sabe de ejemplares que han superado los 20 metros. El tronco es recto con grandes ramas, presentando a su vez, una corteza agrietada de color gris, que se desprende con facilidad especialmente en ejemplares viejos.

Tiene hojas compuestas por 5 a 8 foliolos terminados en una individual, por consiguiente, la hoja en sí, es de forma imparipinnada y, en apariencia, se parecen a las de su primo el serbal de cazadores. Estas hojas tienen el borde aserrado y son pelosas al ser jóvenes, pero se vuelven lampiñas al madurar.

Sus inflorescencias aparecen en grandes grupos; son de color blanco con flores hermafroditas, floreciendo de abril a mayo aproximadamente. Generalmente, es el viento el ente encargado de efectuar la polinización de las mismas.

Tras ser polinizadas, las flores producen los frutos, que son pomos parecidos a peras, pero mucho más pequeños con un tamaño de unos 3 centímetros y que son muy apreciados en gastronomía, así como por animales silvestres. El tamaño mayor de los frutos es la característica que lo diferencia del Sorbus aucuparia.

Sobre su ecología

Es poco abundante en la naturaleza, pero se le encuentra comúnmente en bosques de coníferas o en compañía de otras especies como robles, encinas o quejigos, así como alcornoques. Es usual en zonas de bordes de ríos o laderas de colinas y en lugares donde pueda aprovechar la humedad del terreno. Asimismo, soporta mal la sequía extrema de los veranos fuertes, así como las heladas continuas, pues prefiere el clima más bien templado y fresco.

Prefiere aquellos suelos calizos antes que los ácidos; sin embargo, es bastante tolerante en sustratos, pudiéndose encontrar creciendo en altitudes comprendidas entre el nivel del mar y los 1100 metros aproximadamente.

Se propaga mediante sus semillas, estas se encuentran en los frutos, los cuales se deben de plantar en el otoño para que germinen en la primavera siguiente. Requieren de cierto nivel de estratificación en frío para su correcto crecimiento.

Situación geológica del serbal común

Situación geológica del serbal común
Situación geológica del serbal común

 

Es nativa de la zona mediterránea, siempre que no esté muy alejada de zonas ajenas a dicho clima, por lo que no suele penetrar en Europa del norte. Se desconoce el lugar exacto de su procedencia, principalmente por su cultivo desde hace siglos. En la Península Ibérica, es una especie dispersa que es ampliamente cultivada, pero es silvestre en los Pirineos y en la Cordillera Cantábrica, apareciendo dispersamente en otros lugares.

Datos curiosos del serbal común

Se planta como ornamental por ser un árbol de pequeño porte con un aspecto bastante agradable a la vista, inflorescencias y frutos vistosos, así como por ser de fácil mantenimiento. Anteriormente, era más común observarle que en la actualidad.

Los frutos son muy apreciados como alimento por su sabor agradable y multitud de propiedades nutricionales. Curiosamente, en apariencia externa, recuerdan a una pequeña pera. También se elaboran licores mediante la fermentación del zumo de estos frutos. Y medicinalmente son buenos para tratar la diarrea porque contienen taninos.

La madera del serbal común recuerda a la de los cerezos, aunque es más clara. Esta es muy apreciada y se usa en tonelería y en pequeños trabajos de carpintería; no obstante, dado que esta especie disminuye actualmente en números, su uso es muy limitado para tal fin. Finalmente, “Sorbus es el nombre dado por los romanos a esta especie y a su madera; mientras que “domestica” hace alusión a que es una especie cultivada y que está asociada al ser humano desde tiempos inmemoriales.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *