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Ulmus glabra

Ulmus glabra
Ulmus glabra

También conocido como olmo de montaña (castellano), om, oma (catalán), zugarr, zugarra (euskera) y llamagueiro (gallego). Es una especie perteneciente a la familia de las Ulmáceas, que crece principalmente en zonas montañosas y frescas.

Conoce al ulmus glabra

Es una especie de olmo que presenta un porte impresionante, aún mayor que el del olmo común. Su follaje suele ser muy denso y espeso, con una típica copa ancha con ramas levemente caídas; esto lo hace una excelente especie a considerar como ornamental, a su vez que genera una sombra muy apreciable. Es muy común verlo crecer silvestremente en las montañas europeas donde es nativo.

Detalles del ulmus glabra

Si bien puede superar los 40 metros en su entorno natural, varios cultivares domésticos rara vez pasan de los 10 metros, e, incluso, silvestremente puede presentarse como un arbusto grande; generalmente mientras mayor sea la altitud en la que crece, menor será su porte. Por otro lado, su tronco suele ser grueso y con una corteza parda algo agrietada en los ejemplares viejos; mientras que en sus primeros años es completamente lisa.

Tiene las hojas más grandes de todos los olmos ibéricos; de hasta 18 centímetros de largo y unos 13 centímetros de ancho. Son de forma lanceolada u ovalada, simples, alternas y con los bordes aserrados. Es un árbol de tipo caducifolio.

Sus flores son pequeñísimas, apareciendo en grandes grupos. En algunas variedades son de color rojizo u moradas, son hermafroditas y se destaca que es el viento el factor encargado de su polinización. Tras efectuarse la misma, se generan los frutos, los cuales son secos de tipo sámara y un tamaño que suele ser inferior a 1 centímetro. Tras madurar, son dispersados por la brisa ya que tienen alerones especiales para su dispersión; igualmente, son una fuente de alimento importante de aves. Florece antes que aparezcan las hojas en la primavera.

Sobre su ecología

Aparece formando pequeños rodales y en claros, laderas montañosas, o formando bosques mixtos en compañía de otras especies de altura como encinas, robles o álamos. A diferencia de otras especies, prefiere las zonas umbrosas; por ende, no tolera las condiciones de sol muy fuerte. También prefiere zonas con algo de humedad y le perjudican las sequías.

Esta especie prefiere los suelos frescos y pedregosos de laderas de montaña y bordes de los ríos, puede crecer desde el nivel del mar hasta los 2300 metros aproximadamente; sin embargo, en España se le ve entre los 1000 y 1500 metros de altitud. Respecto a su longevidad, se considera escasa a media. Algunos cultivares tan solo viven unos 30 años; mientras que otros pueden superar un centenar.

Se propaga vía sus semillas. Estas son de tipo sámaras como las del resto de los olmos, y, tras encontrar un medio adecuado, germinan. A su vez, rebrota muy bien de cepa; sin embargo, el ser humano ha desarrollado otros métodos que son efectivos con estos olmos, como lo son: el injerto y la multiplicación por raíz. Pero sus resultados son variables requiriendo además mayor tiempo.

Situación geológica del olmo de montaña

Situación geológica del olmo de montaña
Situación geológica del olmo de montaña

 

Su extensión se encuentra principalmente en el norte de Europa hasta los Urales. También es posible verle en el sistema Ibérico y en algunos puntos del sistema central. En España, su localización se considera escasa, ya que son pocos los lugares con la ecología apropiada para la especie, encontrándose principalmente en el norte y el este.

Datos curiosos del olmo de montaña

Su uso más destacado es como ornamental, ya que su follaje espeso de color verde, su tamaño y su gran sombra lo hace un ejemplar perfecto para plantarlo en jardines grandes, parques y en avenidas. Pero por cuestiones de ecología y la enfermedad de la grafiosis se ha preferido el olmo siberiano que, sin embargo, no produce tanta sombra, pero resiste mejor a dicha enfermedad.

Por otra parte, la madera del olmo de montaña es blanca y dura, aunque poco apreciada en trabajos de carpintería. Hace muchos años se le usaba para fabricar carros, aunque de menor calidad que del olmo común. Cabe destacar que, por el color claro de su madera también se le llama olmo blanco.

Antes de culminar, es conveniente indicar que, según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), la especie a nivel global se encuentra en estado vulnerable, debido a su limitada distribución natural y el declive general de sus poblaciones.

 

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