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La cala o zantedeschia aethiopica

Zantedeschia aethiopica
Zantedeschia aethiopica

La cala o zantedeschia aethiopica es una planta herbácea de follaje perenne que se destaca por sus singulares y hermosas flores. Su origen viene del Sur de África y puede cultivarse tanto en la tierra como en el medio acuático y se puede colocar en lugares internos y externos, ya que se destaca por resaltante belleza y elegancia.

Esta planta vivaz contiene un agradable perfume y ornamentalmente se cultiva por sus vistosas espatas de color blanco, son órganos decorativos muy parecidos a los pétalos. Es robusta y la más naturalizada de su género y a pesar de ser de origen tropical, puede llegar a soportar las heladas vegetando solamente de un tallo carnoso subterráneo que puede rebrotar cada año.

Características de la zatedeschia aethiopica

Entre las características más resaltantes de la cala o zantedeschia aethiopica se encuentran:

  • Esta planta herbácea puede alcanzar una altura hasta de 100 centímetros.
  • Construye un rizoma en el suelo donde se encuentra, para formar las raíces y las hojas.
  • Las hojas que desarrollas son bastante grandes, son de color verde oscuro brillante y contienen peciolos largos de 30 centímetros de longitud. El limbo tiene la misma longitud que el peciolo, también tiene un ápice erecto y un nervio central prominente.
  • Las flores poseen una inflorescencia espádice en la terminación de un péndulo alargado y circular. Se encuentra envuelta por una bráctea blanca con forma de cucurucho. Estas son bisexuales, en la parte de arriba son masculinas y en la parte de abajo femeninas.
  • Su reproducción suele ser sencilla, se puede hacer por medio de las semillas o por la compartición de la planta.
  • En la jardinería se puede colocar en macetas o en el suelo, en el invernadero y en el interior o exterior mientras que haya un clima fresco.
Características de la antedeschia aethiopica
Características de la antedeschia aethiopica

Propiedades medicinales de la zantedeschia aethiopica

Es una planta altamente tóxica debido a su contenido en oxalatos, por lo que se tiene que tener mucho cuidado de no consumirla, en caso de hacerlo puede provocar diarreas, fuertes irritaciones e incluso en algunos casos la muerte. Sin embargo, sus hojas se pueden utilizar para la curación de heridas y picaduras cuando se aplica directamente en la zona afectada.

Cuidados de la zatedeschia aethiopica

A pesar de que la zatedeschia aethiopica es resistente y su vegetación se da con bastante facilidad, necesitan ciertos cuidados como los que se mencionarán a continuación:

  • Se pueden cultivar tanto en el interior como en el exterior, pero se desarrollan mejor en lugares sombreados. Se debe tener en cuenta que el aire de la calefacción y del aire acondicionado logra dañar significativamente la planta.
  • Aunque se mantienen en temperaturas estables de 14°C y 20°C, pueden soportar el frío mientras se mantenga protegida.
  • Es muy importante que mantengan humedad del suelo, ya que debe ser constante. Para esto se le puede colocar un plato debajo de la maceta para esté siempre húmeda.
  • En la época de crecimiento y floración se debe regar la planta constantemente, en otoño se puede reducir el aporte de agua hasta que llegue el invierno que es la temporada que no necesitará del regado.
  • En la temporada de floración es necesario aplicarle fertilizantes líquidos que sean ricos en potasio al menos cada dos semanas, para que mantenga su belleza, especialmente si se tiene una variedad en colores.
  • Cuando estén en crecimiento, pero no floreciendo, se le pueden aportar fertilizantes solubles en agua cada quince días.
  • En caso de que se corte la flor antes de que se reproduzca la semilla, igualmente podrá florecer nuevamente.
  • Se deben cuidar de los caracoles, las moscas blancas, los pulgones y las babosas, ya que tienden a atacar este tipo de plantas y podría ser peligroso.
Cuidados de Zantedeschia aethiopica
Cuidados de Zantedeschia aethiopica

¿Cómo se puede cultivar en macetas la zantedeschia aethiopica?

Lo primero que se debe hacer, es seleccionar un recipiente que contenga un plato adecuado para que pueda mantener la humedad, se le pueden añadir bolitas de arcilla en la base para que el agua se mantenga en la base.

Luego dentro de la maceta, se colocará una capa pequeña de grava y una de sustrato que sea especial para plantas de exteriores.

Al extraer la planta de su embalaje original, se tiene que airear y retirar los excedentes de la tierra que trae pegada con mucho cuidado, para poderla plantar.

Una vez plantada, se tiene que regar abundantemente para que se mantenga bella.

 

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