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Drosera
Drosera

La drosera es una planta carnívora, es decir que obtiene sus alimentos a través de insectos a los que atrapa en sus flores.

Su nombre científico es Drosera rotundifolia y pertenece a la familia de las Droseráceas, la cual agrupa a 194 especies que se alimentan a base de insectos.

Se puede encontrar en todos los continentes y vive en climas húmedos y pantanosos, con buena luz solar.

La drosera se conoce también como rocío de sol, hierba de la gota y Rosolí. Se se desarrolla y comporta de manera similar a la mayor parte de las plantas carnívoras.

Detalles de la Drosera

Detalles de la Drosera
Detalles de la Drosera

 

Esta planta carnívora es perenne. Su tallo es prácticamente inexistente y está muy poco desarrollado.

Sus hojas nacen desde sus raíces y se extienden en forma de roseta.

Al igual que el tallo, las raíces de la drosera no están casi desarrolladas y solo sirven para absorber agua del suelo y sujetar la planta en su sitio.

En realidad, la planta no necesita de estas raíces para su nutrición y crecimiento, pues esto lo obtiene “digiriendo” los insectos que atrapa en sus hojas y flores.

Las hojas de la drosera varían según la especie, pues pueden ser oblongas, redondeadas o alargadas. Sin embargo, todas las especies tienen hojas que asemejan tentáculos en cuya punta existen pequeñas estructuras glandulares que secretan un jugo pegajoso que atrae a los insectos y los atrapa.

De hecho, poseen dos tipos de sistemas glandulares. El primero segrega un mucílago adulcorado que es el que actúa como cebo para atraer a los insectos, tras lo cual segrega varias enzimas digestivas que disuelven los tejidos blandos de la víctima.

El segundo sistema glandular se encarga por su parte de absorber todas las sustancias nutritivas producidas por la digestión del insecto.

Una particularidad de las hojas de la drosera es que tienen capacidad para “cerrarse” al sentir las vibraciones de un insecto que se posa sobre ellas atraído por el jugo dulce de sus glándulas.

De esta manera, el insecto queda atrapado en décimas de segundos por las hojas que se curvan hacia adentro. Así la planta aprovecha mejor sus jugos digestivos y absorbe mayor cantidad de nutrientes.

Las flores de la drosera nacen al extremo de un tallo largo y delgado que sobresale sobre las hojas. La mayor parte de las especies de esta planta carnívora tienen flores con 5 pétalos, de diversos colores y pequeño tamaño.

Algunos estudios científicos señalan que la flor sobresale muy por encima de las hojas pegajosas para que algunos insectos pueden polinizarlas sin riesgo.

Cuidados de la Drosera

Cuidados de la Drosera
Cuidados de la Drosera

 

Al ser una planta tan extendida por el planeta hay muchas especies diferentes y cada una tiene sus propias exigencias a la hora de ser cultivada.

Las variedades subtropicales se consideran más fáciles de cultivar. Entre estas se encuentran las variedades Drosera capensis, Drosera aliciae, Drosera spatulata y Drosera binata.

Entre las más difíciles para su cultivo destacan las especies Drosera adelae, Drosera burmanii, Drosera nórdica, Drosera regia, Drosera schizandra y la mayoría de las variedades más bulbosas.

Debe cultivarse en donde reciba buena luz durante la mañana, pero sin excesos. Debe estar bien regada en las horas de mayor luz solar.

Las especies subtropicales deben sembrarse en zonas donde las temperaturas no excedan los 35 grados en verano ni bajen de 10 grados centígrados en invierno. El frío prolongado puede matar a estas plantas.

En cultivos en terrarios la humedad debe estar entre 40% y 70% y el suelo debe tener buena capacidad para drenar. De ser posible, usar un 60 por ciento de turbia y 40 por ciento de perlita.

Es importante mantener la tierra siempre húmeda durante todo el año, pero evitando también mojar las hojas.

La drosera se reproduce a través de semillas y sus flores suelen autopolinizarse. Una vez sembradas, los tiempos de germinación pueden variar según la especie entre unas 4 semanas a 12 meses.

Es importante tener en cuenta que las droseras se alimentan de insectos y algunas veces de pequeños animales que quedan atrapados en sus hojas. El proceso de alimentación puede durar días e incluso semanas hasta que las hojas vuelvan a abrirse para “atrapar” una nueva presa.

Por tal razón, el uso de fertilizantes químicos solo provocaría la muerte de la planta.

 

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