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Equinacea
Equinacea

 

La equinacea es una planta de la familia de las Astaráceas, que tiene mucha similitud en su aspecto a una margarita, especialmente a nivel de la flor.

Se conocen nueve variedades de equinacea hasta el momento, siendo la más popular por su belleza y extensión de cultivo la Echinacea purpurea, cuya flor tiene unos pétalos de un hermoso color violeta.

La equinacea es originaria de Norteamérica, especialmente de Estados Unidos, aunque hoy en día se siembra en todo el mundo, especialmente como una planta decorativa en jardines y áreas públicas, gracias a la vistosidad y hermosura de sus flores.

También es usada en la medicina naturista por tener componentes que pueden aliviar varios malestares físicos.

Detalles de la Equinacea

Detalle de la Equinacea
Detalle de la Equinacea

 

Todas las nueve variedades de equinácea tienen características similares, variando solo la tonalidad de sus flores y el tamaño general de la planta adulta.

Son plantas perennes, por lo que mantendrán su follaje durante todo el año. Aunque hoy es muy común verlas en viveros y jardines de los hogares, esta planta tiende a crecer de manera silvestre en muchas regiones de Estados Unidos y Canadá.

Su tallo puede alcanzar los 1,2 metros de altura y en algunas variedades presenta unas pequeñas espinas en su tallo.

Sus hojas son pecioladas, enteras y lanceoladas. Estas hojas son de un intenso color verde oscuro.

La inflorescencia está conformada por flores con un disco floral grande y pétalos largos, en una disposición muy similar a la flor de la margarita.

Los pétalos pueden tener colores blanco, rojo, rosado o violeta, según la variedad a la que pertenezca la planta.

El fruto de esta planta es un tetraquenio anguloso.

Crece de manera silvestre en praderas de suelos arenosos y pastizales. Hay tres variedades muy conocidas y preferidas por los cultivadores, la Echinacea angustifolia, la Echinacea pallida y la Echinacea purpurea.

Cuidados de la Equinacea

Cuidados de la Equinacea
Cuidados de la Equinacea

 

Las equináceas son vulnerables a ataques de babosas y caracoles. Para combatirlas se puede fumigar el terreno alrededor de la planta con algún producto específico para el contro de estas plagas.

Además, las raíces de la equinacea son susceptibles a la presencia de hierbas o plantas muy cercanas, por lo que se debe hacer una limpieza periódica del área alrededor de la planta para mantenerla despejada.

Es importante evitar el excesivo riego, pues, aunque la equinácea requiere buena hidratación, el suelo no debe anegarse bajo ningún motivo o sus raíces se verán afectadas.

El exceso de agua también favorece la proliferación de hongos que dañará el cuello y hojas de esta especie.

Cultivo de la Equinacea

  • La equinacea es una planta que requiere pocos cuidados, pues tiene una gran capacidad para resistir bajas temperaturas.
  • Se deben plantar preferiblemente en suelos bien drenados y en lugares donde reciba la mayor cantidad de luz solar posible.
  • El suelo debe estratificarse antes de su cultivo, para lo cual es conveniente preparar una mezcla de arena y turba.
  • La temperatura ideal para el cultivo de estas flores es de 20 a 25 grados centígrados.
  • Sus semillas son fáciles de conseguir en cualquier tienda dedicada a la floricultura. Estas deben sembrarse en tierra suelta a muy poca profundidad, es decir, casi superficialmente.

De haber problemas con las aves, se debe colocar algún tipo de protección sobre el suelo mientras germina la semilla de equinacea, lo cual deberá ocurrir en unos 15 días.

El suelo debe mantenerse húmedo, pero sin excesos, para que la planta crezca y florezca más rápido. Se debe regar con regularidad, pero solo lo necesario para que el suelo permanezca húmedo, sin llegar a anegarlo.

Las equinaceas no soportan la sequía, por lo que en verano se deberán regar con más frecuencia.

Propiedades medicinales de la Equinacea

Esta planta es considerada una de las que poseen más propiedades desde el punto de vista de la medicina naturalista, especialmente por sus propiedades para combatir infecciones bacterianas.

En la medicina alternativa, la raíz de la equinacea es la parte más usada para la preparación de infusiones y cataplasmas de alto poder antimicrobiano.

El tallo y hojas también se usan gracias a que contienen equinacina, ácido caféico y ácido chicórico, sustancias que estimulan el sistema inmunológico y aumentan la producción de glóbulos blancos.

 

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