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Ficus lyrata

Ficus lyrata
Ficus lyrata

El Ficus lyrata es reconocido por ser una variedad del género Ficus muy parecido a la Higuera, y por tener hojas que se asemejan a un violín, precisamente a la Lira. Hoy en día, es muy cultivado en interiores, pues a diferencia de otras plantas que ofrecen una hermosa floración o colores muy exóticos, el Ficus lyrata nos sorprende con un follaje muy original, elegante y sobre todo muy llamativo.

También se le conoce como “Higuera de hojas de violín”, y es una planta que se destaca por sus fáciles cuidados y buena rusticidad, por lo que su distribución tiende a ser muy amplia, y es por ello que se pueden encontrar en muchos jardines, pero con un ligero acceso a la sombra.

Detalles del Ficus lyrata

Detalles del Ficus lyrata
Detalles del Ficus lyrata

 

Lo primero que podemos destacar de este ejemplar es que su principal cultivo proviene de los exteriores, por lo que normalmente su altura tiende a ser de 20 metros, pero en interiores es mucho más reducido. Sin embargo, hay que tener en cuenta el espacio en donde se cultive, pues no suele presentarse como una simple planta de interiores, sino más bien como un pequeño arbolito.

En cuanto a sus hojas, tienen la característica de ser perennes, pues no suelen caerse del árbol en temporadas de otoño o invierno; siendo además de gran tamaño, alternas, resistentes, de color verde muy brillante, bordes ligeramente ondulados y sus costillas tienden a verse muy marcadas.

Como la mayoría de las plantas, el Ficus lyrata puede producir tanto flores como frutos, pero todo dependerá del ambiente donde se distribuya, siendo las primeras de color blancas y de poco tamaño; mientras que los segundos, se tratan de unos higos, más parecidos a una almendra, de color verdoso y comestibles; no obstante, tienden a presentar un sabor insípido y su composición no es muy agradable porque no cuentan con abundante carne.

Cuidados del Ficus lyrata

Cuidados del Ficus lyrata
Cuidados del Ficus lyrata

 

El Ficus lyrata se puede cultivar perfectamente en interiores, pero se deben tomar en cuenta diversos factores ambientales que le permitan lograr un crecimiento sumamente satisfactorio, entre los cuales se mencionan:

  • Iluminación: Se trata de una planta exigente de luz, sobre todo de los rayos solares, pero estos no deben proyectarse en el ejemplar de forma directa, por lo que se recomienda que la misma sea tamizada, pudiendo colocar una cortina cerca de una ventana, para que la luz solar sea indirecta.
  • Sustrato: Si se desea cultivar en maceta, debemos optar por un sustrato con buen drenaje, por lo que se recomienda que siempre tenga arena de río, y, a su vez, que sea mezclado con turbas o mantillo.
  • Temperatura: Como la mayoría de los Ficus, se puede decir que, es una planta sumamente sensible al frío, por lo que las temperaturas aptas suelen ser muy limitadas; sin embargo, cuando se cultivan en interiores pueden crecer perfectamente, pero siempre hay que tener cuidado con que la temperatura no baje de los 15ºC.
  • Humedad: Tiene buena resistencia a la sequedad del sustrato, es decir, son un género que no suelen ser exigentes de humedad, por lo que se puede optar por regar apenas 1 vez por semana en la temporada de invierno, mientras que el resto del año la frecuencia puede aumentar ligeramente, pero teniendo cuidado con el verano. Por otra parte, el sustrato superficial debe mantenerse seco, ya que los encharcamientos del terreno pueden pudrir considerablemente las raíces.

Problemas y plagas del Ficus lyrata

A pesar de ser una planta con buena rusticidad, no se puede descartar la idea de que en algún momento puedan atacarte alguna bacteria o plaga que le cause alguna enfermedad, y, posteriormente, algún daño severo en su estructura; algunos de estos problemas son:

  • Aparición de hojas amarillentas: Esto ocurre por un exceso de humedad, siendo normalmente producida por los encharcamientos del sustrato. En estos casos, es recomendable cambiar el terreno y dejar reposar el ejemplar.
  • Caída de las hojas: Normalmente ocurre por la ausencia de humedad, aunque también podría significar la aparición de alguna plaga o enfermedad, así que lo más recomendable sería chequear cada parte de la planta para posteriormente encontrar la solución.
  • Manchas rojas en las hojas: Se trata de la aparición de plagas, ya sea ácaros o arañas rojas, lo cual puede causar graves daños en las hojas, pues primero las tuerce, adquieren una especie de polvo y finalmente se caen. Es recomendable aplicar sus respectivos plaguicidas inmediatamente.
  • Aparición de puntos rojos: Estos puntos aparecen precisamente en el envés de las hojas, representando la aparición de cochinillas; por lo que se recomienda aplicar algún plaguicida.
  • Enfermedad de “Roya”: Consiste en unas manchas circulares causadas por un hongo, el cual suele aparecer debido a un abuso de humedad. Al presenciar dicha enfermedad, se debe tratar de inmediato, primeramente, extrayendo las hojas dañadas; luego reubicar la planta a un lugar con buena ventilación; y finalmente aplicar fungicidas.

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