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Hibiscus rosa-sinensis

Hibiscus rosa-sinensis
Hibiscus rosa-sinensis

 

Mejor conocida como “Hibisco, “Rosa de china”, “Amapola”, “Cayena” o “Flor del beso”. Es una especie muy llamativa por sus vistosas flores y porte arbustivo, así como por sus extensos usos. Pertenece a la familia de las Malváceas, donde muchas de sus especies hermanas le aportan al ser humano múltiples propiedades; aparte de ser excelentes plantas para emplear como ornamental.

Gracias a sus hermosas flores muy llamativas, hoy en día es de las plantas florales más conocidas en el mundo. Se cultiva especialmente en aquellos lugares con clima tropical o subtropical; aunque también puede cultivarse en la cuenca mediterránea sin problemas, siempre que esté protegida de los inviernos fuertes. En cambio, en zonas de clima frío y de fuertes nevadas, no prospera.

Detalles de la Hibiscus rosa-sinensis

Detalles de la Hibiscus rosa-sinensis
Detalles de la Hibiscus rosa-sinensis

 

Primeramente, destacamos que es una planta de tipo perenne; por ende, no pierde las hojas en el invierno ni en climas fríos. Presenta un porte arbustivo en la mayoría de los casos, ya que apenas suele vérsele con tamaños superiores a los 3 metros, y siempre ramificándose desde su base; aunque puede llegar hasta los 5 metros en algunas ocasiones.

Tiene hojas pecioladas que son de color verde claro. Estas pueden ser ovaladas o de forma lanceoladas con bordes usualmente aserrados. La corteza de las ramas se aprecia usualmente manchada en las ramas jóvenes, ya que tiene tonalidades verde manzana con colores rojizos. En cambio, el tronco principal se vuelve leñoso y de corteza parda o grisácea.

Sus flores, que son su principal atractivo, se caracterizan por ser bastante grandes, ya que pueden medir entre los 6 y los 12 centímetros de diámetro. Son muy hermosas con colores diversos. Las tonalidades de los mismos van del rojo, amarillo, blanco, melón, e incluso moteadas.

Al igual que muchas otras plantas cultivadas por sus flores, estas pueden ser dobles, o sea, pueden tener el doble o mayor cantidad de pétalos de lo usual. En efecto, lo normal es que en variedades sencillas generen tan solo 5 pétalos muy vivos con el estambre y pistilos apreciables a simple vista.

Propagación de la Hibiscus rosa-sinensis

Podemos propagarla por dos vías: semillas o esquejes. Aunque las semillas sea su método natural de propagación, hoy en día, en los centenares de cultivares, es poco común propagarla de esta manera porque tiene un bajo porcentaje de germinación y las plantas tardan considerablemente en crecer. En consecuencia, es mejor emplear esquejes; basta con cortar trozos de tallos o ramas y plantarlos en una maceta húmeda para que prospere. No obstante, se recomienda alejar del sol directo los esquejes para facilitar su enraizamiento.

Cuidados de la Hibiscus rosa-sinensis

Cuidados de la Hibiscus rosa-sinensis
Cuidados de la Hibiscus rosa-sinensis

 

Cabe destacar que, esta planta es nativa de lugares con clima tropical; por ende, necesita mucho sol para crecer, así como temperaturas en torno a los 25°C para desarrollarse bien. De igual manera, la especie crece y florece durante todo el año, pero si habita en zonas invernales, su crecimiento se verá mermado en temporadas de frío.

En lo que respecta al riego, debe ser generoso sin llegar a encharcar. Además, se recomienda que el sustrato sea muy fértil con gran cantidad de materia orgánica. Igualmente, se destaca que prefiere los suelos frescos. Y al plantarla en maceta debemos asegurarnos de abonar periódicamente la tierra si queremos que florezca constantemente.

Las podas pueden hacerse en función del estado de la planta que queramos que adopte, si queremos una planta para seto, deberán ser frecuentes, así como eliminar ramas secas o mal situadas. Finalmente, puede tenerse como planta de interior siempre que se cumplan sus condiciones de temperatura, humedad y nutrientes, pero es mejor emplearla como planta de exterior porque es donde mejor se desarrollará.

Usos de la Hibiscus rosa-sinensis

Desde tiempos inmemoriales la humanidad le ha dado un amplio uso a esta planta no no solo por su condición de ornamental, pues también es posible extraer pigmentos de sus flores y emplearlos como colorantes e, incluso, como materias primas para pinturas ecológicas. Las hojas tiernas del hibisco son comestibles y nutritivas, siendo similares a las espinacas. También son comestibles sus flores y raíces; aunque en menor medida. Algunas comidas típicas emplean las flores del hibisco para dar color o como platillo.

A su vez, tiene propiedades como planta para cosméticos, especialmente para el tratamiento capilar, ya que se ha empleado para alisar y nutrir el cabello. Para culminar, según la medicina china tradicional, esta planta es antiespasmódica, analgésica y algo laxante.

 

 

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