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Jazmín de leche

Jazmín de leche
Jazmín de leche

Trachelospermum jasminoides es su nombre científico, y quizás esta planta sea de las más maravillosas y extrañas debido a su gran similitud con el jazmín común; sin embargo, a pesar de ser tan similares y de incluso tener una fragancia parecida, no se encuentra relacionada con este, perteneciendo a familias botánicas diferentes. Pero no por eso hay que descartar a este ejemplar, y es que con sus características puede cautivar fácilmente a cualquiera, teniendo un gran valor ornamental.

El jazmín de leche es atractivo y de porte muy vigoroso, lo que la hace ideal para jardines exteriores. De igual manera, es especial como seto porque adopta comúnmente la forma redondeada y compacta cuando no dispone de una superficie para apoyarse y crecer. Ahora bien, una de las ventajas de esta planta es su resistencia y adaptabilidad, por lo que se siembra de muchas maneras.

Características del Jazmín de leche

Características del Jazmín de leche
Características del Jazmín de leche

 

Esta planta podemos apreciarla usualmente como trepadora, y es que adopta esa forma al disponer de una superficie de apoyo. En ocasiones, puede crecer hasta los 10 metros de altura creciendo de esta forma; sin embargo, de carecer completamente de soporte, adopta una forma redondeada con las ramas caídas. Seguidamente, sus hojas son perennes, mientras que los tallos son leñosos, así como muy resistentes, y pueden alcanzar varios metros de longitud.

En cuanto a sus hojas, destacamos que son de disposición simple, opuestas, de forma ovales o lanceoladas y miden entre los 3 a 8 centímetros de largo y hasta 2,5 de ancho. Presentan el haz de color lustroso, mientras que el envés es pálido.

Sus delicadas y vistosas flores crecen usualmente en grupos, teniendo un tamaño de entre 1 y 2 centímetros. Son de color blanco con 5 pétalos muy perfumados y, curiosamente, en el centro pareciera que las líneas de los pétalos estuvieran en concordancia hacia la base. Además, son flores melíferas muy apreciadas que atraen a gran cantidad de insectos y que, tras la polinización, producen los frutos. Botánicamente, se les llama folículos donde en su interior contiene gran cantidad de semillas; el fruto completo mide hasta 25 centímetros de largo por 10 milímetros de ancho.

Propagación del Jazmín de leche

Comercial y domésticamente a este jazmín se le planta mediante esquejes. La razón de ello se debe a que, de esta manera, los ejemplares heredarán todas las características del ejemplar original y serían clones de la planta madre. Para ello, se recomienda eliminar la parte inferior de las hojas y tratarla con solución de hormonas generadoras de raíces; sin embargo, puede ser algo laborioso debido que los esquejes son vulnerables durante las primeras semanas.

En cambio, también puede propagarse mediante semillas; sin embargo, comercialmente casi no se las planta mediante ese método puesto porque dichas semillas tardan en general mayor cantidad de tiempo en prosperar y generan ejemplares con características diferentes. Ahora bien, el método a escoger se hará en función a los resultados que deseamos.

Cuidados del Jazmín de leche

Cuidados del Jazmín de leche
Cuidados del Jazmín de leche

 

Si deseamos que nuestros ejemplares prosperen adecuadamente, hay que brindarle una serie de cuidados para que la planta nos agradecerá con una intensa floración. Los más importantes son:

  • No es una planta exigente en cuanto a suelos, pudiendo tolerar prácticamente la totalidad de los mismos, siempre que sean bien drenados y con algo de profundidad; así como aquellos limosos.
  • El abonado no es muy necesario, generalmente se abona una sola vez antes de plantar el ejemplar, para ello se añade a la tierra una gran cantidad de materia orgánica como abono.
  • No demanda mucha humedad, de hecho, los riegos se harán cuando son estrictamente necesarios, siempre cuidando de evitar encharcar el suelo, puesto que podrían pudrirse las raíces.
  • La iluminación es un importante factor a considerar, esto se debe a que crece mejor a pleno sol, pero puede tolerar bastante bien la semisombra. Es por esto que algunas personas lo cultivan como planta de interior a pesar de ser adecuada para exteriores.
  • Demanda podas para darle la forma que queramos, debido a que, si no se le poda, suele crecer descuidada e irregular, con una alta tendencia de crecer en lugares inadecuados. De igual forma, si no se le añaden soportes o no puede crecer sobre alguna estructura, adopta una forma más redondeada y compacta.

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