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Kentia
Kentia

Esta planta monocotiledónea es una palmera cuyo nombre científico es Howea forsteriana. Es nativa exclusivamente de la isla Lord Howe, situada en océano pacífico sur cercana a Australia. En dicha isla, crecen y prosperan hasta alcanzar dimensiones notorias y una amplia frondosidad.

Hoy en día, esta palmera ha ganado una amplia popularidad como ornamental gracias a su capacidad para adaptarse a distintos ambientes tanto en el exterior como en el interior.

Detalles de la Kentia

Detalles de la Kentia
Detalles de la Kentia

 

Es una palmera que presenta un único tronco que es de color verdoso; no obstante, a medida que envejece, tiende a adquirir tonalidades grisáceas, mostrando las típicas cicatrices que dejan las hojas viejas al caer.

El diámetro del tronco puede ser de más de 13 centímetros y puede superar, en buenas condiciones de humedad y calor, los 15 metros de altura, aunque fuera de los trópicos rara vez supera los 6 metros. Ahora bien, si se le planta en maceta y se le tiene en interiores, en menores ocasiones puede sobrepasar los 2 metros de altura.

Las hojas, como de todas las demás palmeras, son pinnadas, con un número de foliolos bastante variable dependiendo del tamaño de las mismas. Una sola hoja de Kentia puede superar varios metros de longitud. Estas hojas son de un color verde oscuro, algo más claro o amarillento en el raquis y las nervaduras. El crecimiento se da de manera muy lenta; de hecho, puede tardar varios años en empezar a florecer.

Respecto a sus inflorescencias, la kentia produce grandes espatas florales que contienen gran cantidad de pequeñas flores de menos de 1 centímetro de tamaño. Los ejemplares son monoicos; por ende. pueden autopolinizarce.

En lo que respecta a sus frutos, son de pequeño tamaño y botánicamente se les conoce como drupas. Son de forma ovoides y, al principio, son de color marrón para después volverse de color rojo. Cabe destacar que, son una importante fuente de alimento para la fauna, especialmente para las aves.

Cuidados de la Kentia

Cuidados de la Kentia
Cuidados de la Kentia

 

En general, podemos decir que estas palmeras aguantan muy bien muchas condiciones climáticas y de terreno. Sin embargo, puede ser afectada por algunas incidencias climáticas para las cuales la planta no está adaptada. Esto sumado a su lento crecimiento, hace que debamos considerar los siguientes cuidados:

  • Las kentias son tolerantes en cuanto a iluminación, pero sin embargo no prosperarán adecuadamente de faltarle el sol. En su ambiente natural, crecen a pleno sol o se abren camino sobre la vegetación hasta llegar a la luz. No obstante, en Europa solo puede cultivarse en exteriores en zonas del sur cercanas al mar. En el resto de los casos deberá estar en el interior del hogar, y siempre tratando que obtenga la mayor cantidad de sol.
  • El clima tropical es su preferido y es donde puede florecer normalmente. En lugares de clima templado su crecimiento se ralentiza aún más. Además, soporta por algunas horas temperaturas de hasta -5°C; sin embargo, el exceso de frío puede matarla.
  • Los riegos deben ser frecuentes, ya que demanda mucha humedad. Igualmente, durante el verano conviene rociar sus hojas y, si se tiene dentro de casa en el otoño e invierno, debe rociarse a fin de mantener los niveles de humedad óptimos.
  • Tolera bien las condiciones del suelo, pero prefieren aquellos que tengan muy buen drenaje y gran cantidad de materia orgánica. De igual manera, le gustan más aquellos suelos con pH levemente ácido.
  • La maceta de la kentia debe ser grande y con una buena profundidad, a fin de permitirle desarrollar bien sus raíces. También hay que tener mucho cuidado al trasplantarla puesto que puede perder gran cantidad de raíces y lastimar severamente el brote, lo cual puede causar que la planta muera.
  • Las podas se irán haciendo para eliminar las hojas muertas y en mal estado, Lo ideal sería hacerla 1 o 2 veces al año; nunca debe cortarse los brotes.

Datos curiosos de la Kentia

Un dato realmente interesante, es que la kentia es destacada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Por otro lado, estas palmeras en su ambiente natural se consideran una especie vulnerable a los efectos del cambio climático

Ya para finalizar, resulta importante mencionar que, esta planta puede mantenerse sin problemas en maceta. Y al ser sus hojas de color verde oscuro su atractivo principal, queda perfecta en interiores porque además resalta enormemente la belleza del hogar, aportando un toque tropical y natural en el ambiente, sin dejar de lado la comodidad.

 

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