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Phoenix dactylifera

Phoenix dactylifera
Phoenix dactylifera

Se le conoce como palmera, palma, palmera datilera (castellano), fasser, palmer, palmera (catalán), palma, palmondoa (euskera) y palmeira (gallego). Es una planta monocotiledónea, cultivada desde hace milenios por sus frutos, los dátiles, y que tiene una amplia importancia y simbología en muchas culturas.

Conoce al phoenix dactylifera

Es una palmera de grandes dimensiones, cuya característica principal es la de ser una palmera con un único tronco, aunque en raras ocasiones puede ramificar. En antaño era un amplio símbolo religioso y de estatus; sus hojas largas eran usadas en celebraciones religiosas. Por otro lado, produce frutos en racimos llamados dátiles, bastante apreciados en gastronomía por ser ricos en nutrientes y en taninos.

Detalles de la phoenix dactylifera

Normalmente es una especie de gran porte, puede sobrepasar los 30 metros de altura si se le deja crecer adecuadamente, aunque en ejemplares de cultivo no se les permite crecer en gran medida para facilitar la recolección de los frutos. Posee un tronco delgado de hasta 50 centímetros de ancho y con múltiples cicatrices que dejan las hojas viejas al caer; de un color marrón grisáceo.

Los brotes son de color verde claro o amarillento y sus largas hojas presentan multitud de foliolos, midiendo entre los 1,5 a 4 metros de longitud; estas son de color verde azulado a oscuro.

Por otra parte, es una especie dioica, ya que presenta los dos sexos separados en cada ejemplar. Las plantas masculinas producen racimos de flores pequeñas, llenas de polen y de color marfil, salen en espatas de color marrón. Mientras que las femeninas son algo más grandes y de color marfil oscuro al dorado claro, y como todas las plantas liliopsidas, poseen 3 pétalos y 3 sépalos en sus flores.

Tras ser fecundadas las inflorescencias femeninas producen los frutos, al principio verdes y similares a bellotas que, al madurar, se vuelven marrones y muy carnosos. Estos frutos tienen un amplio dulzor y son muy apreciados en distintas preparaciones gastronómicas; además, son un alimento base de muchas culturas y tienen una única semilla en su interior.

Sobre su ecología

Crece ampliamente en zonas cercanas al nivel del mar, prefiriendo ambientes de pleno sol, secos y arenosos, con amplias corrientes de aire adecuada para su polinización; le gustan las zonas con contenido de sal. En general, la datilera es muy robusta y altamente resistente a las sequías, esto se debe a que sus raíces son altamente profundas, lo que le permite absorber agua de fuentes subterráneas, de allí viene el dicho de “la datilera tiene los pies en el agua y la cabeza en el fuego” que hace referencia a su amplia resistencia sobre los climas áridos de donde es nativa.

Crece comúnmente en zonas desérticas y en oasis dispersos que se ubican en su zona de distribución habitual; también forma arboledas y densos palmares en zonas cercanas a los ríos y en suelos arenosos donde pueda prosperar. De sus frutos se aprovechan multitud de especies animales; las aves y los monos son los principales dispersores de sus semillas.

En general, crece ampliamente en la primera fase de su vida. Se multiplica mediante semillas, en suelos arenosos y secos, las cuales germinan tras aproximadamente un mes. Respecto a su tolerancia al frio, no tolera las heladas, siendo muy sensible a estas. Es una planta muy longeva, pudiendo sobrepasar los 300 años.

Situación geológica de la palmera datilera

Situación geológica de la palmera datilera
Situación geológica de la palmera datilera

 

Esta especie es nativa del centro de África, desde Senegal hasta Egipto, y en la Península Arábiga, crece hasta los 300 metros en suelos arenosos, profundos y con algo de sal. En España, se pueden encontrar en el sur llegando hasta Madrid, donde prosperan parcialmente. Y como no tolera el frío no suele resistir más al norte.

Datos curiosos de la palmera datilera

Se cree que es de las primeras especies cultivadas por el hombre, ya que su cultivo data de hace 6000 años. Igualmente, se han encontrado semillas de dátil que han germinado tras 2000 años, lo que lo hace una planta muy especial. Sus frutos son muy ricos en potasio y son un alimento fundamental, muy nutritivo y apreciado. Actualmente se cultiva en zonas cálidas de todo el mundo.

Como medicinal el contenido elevado de taninos de los frutos los hace adecuados como diuréticos; por otra parte, de sus largas hojas se hacen palmas para celebraciones religiosas. Ahora bien, su madera es poco usada por ser poco duradera, pero se emplea para hacer puentes y vigas.