Saltar al contenido

Schefflera arboricola

La planta Schefflera arboricola o mejor conocida como “Cheflera” o “Árbol paraguas”, es un hermoso arbolito pequeño que puede obtener un porte arbustivo. Es nativo de Taiwán y ampliamente distribuido en Europa desde el año 1970; siendo reconocida como una de las especies más cultivadas, pues presenta un porte en forma de paraguas y hojas muy ornamentales.

Por otro lado, tiene una excelente tolerancia a las condiciones de interiores, por lo que es recomendada para aquellos que quieran iniciar una nueva experiencia como jardineros principiantes.

Detalles de la Schefflera arboricola

Detalles de la Shefflera arboricola
Detalles de la Shefflera arboricola

 

En primer lugar, nos encontramos con un árbol de tipo perenne; es decir, sus hermosas y resistentes hojas se mantienen en el ejemplar sin necesidad de caer en otoño o invierno. Es muy popular cuando se trata de plantas para interiores; no obstante, debido a la falta de condiciones externas, o al menos en casi su totalidad, tiende a tener un crecimiento muy lento. Cabe destacar que, es una especie muy duradera, por lo que aporta un diseño muy hermoso y satisfactorio para mantenerse en alguna casa, oficina, o algún sitio cerrado.

Podemos presenciar una altura máxima en el ejemplar de hasta 4,5 metros, mostrando un hermoso porte de paraguas. Además, no requiere de poda, pero es posible realizarle algunas durante su crecimiento vertical, para así obtener una planta mucho más densa y compacta, ya que, en los lugares donde se realizaron los cortes, suelen brotar abundantes yemas.

La característica más relevante de la cheflera reside en sus hermosas hojas, las cuales disponen de abundantes foliolos oblongo-ovados en un número de 7 a 9; dando una impresión de ser palmadamente compuestas. Asimismo, cuentan con una medida estructural de 9 a 20 centímetros de largo por 4 a 10 centímetros de ancho. Siendo glabras, de bordes enteros, ápices obtusos, y se presentan de un color verde intenso sumamente llamativo.

Por otra parte, presenta inflorescencias poco llamativas en forma de racimos espigas de 20 centímetros ubicadas al final de los tallos, siendo doblemente compuesta con un número de 10 ramas radiales que miden aproximadamente hasta 20 centímetros. Tambien presenta abundantes flores hermafroditas en umbelas de aproximadamente 5 a 10 flores en cada una; las cuales son de color blancas, con pétalos libres, y de androceo con 5 estambres.

Finalmente, nos encontramos con sus frutos, siendo estos muy llamativos y ornamentales. Se presentan como unas drupas de forma ovoideas que miden aproximadamente 5 milímetros de diámetro, de color naranja, pero que posteriormente se vuelven negros, y en su interior contiene una cantidad promedio de 5 semillas.

Cuidados de la Schefflera arboricola

Cuidados de la Schefflera arboricola
Cuidados de la Schefflera arboricola

 

Tenemos que tener presente que, para que la planta tenga un excelente desempeño y durabilidad, debemos tomar en cuenta múltiples factores, entre los cuales se destacan:

  • Necesita de un ambiente con mucha luminosidad, pudiendo incluso tolerar los rayos directos del sol; pues se trata de una especie de origen tropical preferente de las temperaturas que rondan entre los 15 y 25ºC, donde la humedad es atmosférica, soportando incluso la sequedad ambiental.
  • Requiere de muy poco riego, sobre todo en aquellos ambientes donde el clima sea de tipo templado, por lo que la dosis recomendada de agua no debe superar más de 2 días de humedad, siendo una especie destacable en cuanto a la ausencia de agua, sin embargo, no tolera en lo absoluto los encharcamientos.
  • El suelo debe ser fértil y bien drenado. Se debe realizar un cambio de al menos los primeros 5 centímetros de tierra cada inicio de año. También es obligatorio trasplantar la especie cada 2 o 3 años a finales del invierno, para ser ubicada en una maceta de tamaño mayor.
  • En cuanto al abono, se debe aplicar durante un tiempo de cada 15 días a medida que vaya creciendo, para que finalmente en el resto del año sólo se le deba realizar una vez al mes.
  • Para que el ejemplar mantenga su belleza tanto por el color y brillo de sus hojas, se deben realizar algunos lavados para limpiar por completo el polvo que se suele acumular sobre ellas.

Problemas frecuentes de la Schefflera arboricola

Cuando el ejemplar se mantiene en un terreno encharcado durante un período moderado, el cuello de la planta adquiere tonos oscuros y las hojas se vuelven amarillas para finalmente caer. Por lo que se recomienda que en cada riego debamos observar que el terreno se haya secado por completo, para posteriormente volver a aplicarle su merecida humedad.

En algunas ocasiones, las hojas de la zona inferior suelen cae; además, también adquieren tonos pálidos en casi su totalidad. Esto se debe a que el ambiente donde se mantiene la planta carece de luz y por la falta de fertilizantes; razones por la que es recomendable ubicar el ejemplar en terrenos cerca de ventanas, donde adquiere buena iluminación interna y, a su vez, unos ligeros rayos de sol. Asimismo, hay que aplicarle fertilizantes cada cierto tiempo para asegurar mejores resultados.

Finalmente, una característica negativa muy común en las hojas de la cheflera es la aparición de manchas secas o quemaduras. Esto es debido a un abuso excesivo de abono; por lo que es recomendable interrumpir o cancelar dicho fertilizante por un período considerable, y tener mucho cuidado al momento de aplicarlo otra vez.

 

Subir