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Sorbus latifolia

Sorbus latifolia
Sorbus latifolia

También conocido como mostajo (castellano). Es una especie híbrida de serbal o mostajo perteneciente a la familia de las Rosáceas. Es típica del oeste de la cuenca mediterránea donde se originó en base al cruce de Sorbus aria y Sorbus torminalis, especies con las que comparte características.

Conoce al sorbus latifolia

Es una especie muy peculiar por su origen híbrido. Genéticamente, procede del cruce de dos especies de serbales o mostajos con los que comparte el nombre común; por ende, tiene características similares, intermedias o hasta iguales con las especies “puras”, pudiendo a su vez, volver a cruzarse con las mismas. La copa suele ser amplia y bastante apreciable con una buena densidad de follaje; esto le permite generar una buena sombra que se aprecia en tiempos de verano y calor. También es un ejemplar perfecto para plantarlo como ornamental por su porte elegante y frutos llamativos de color rojo.

Detalles del sorbus latifolia

Es un árbol muy frondoso, de tamaño pequeño. Suele alcanzar apenas un máximo de 10 metros de altura, pudiendo ser un arbusto grande o un árbol pequeño. El tronco usualmente es recto y con una corteza a veces agrietada en los ejemplares mayores; mientras que las ramas jóvenes son alargadas y de color rojizo.

Presenta un follaje caducifolio con hojas simples, alternas con lóbulos triangulares y bordes aserrados. Son bastante anchas en relación a su medida, ya que miden entre 8 a 12 centímetros de largo y hasta 13 centímetros de ancho. Se destaca que son lampiñas por el haz y con un color verde vivo; mientras que el envés presenta pelusillas y un color blanquecino típico.

Produce flores blancas muy vistosas, creciendo en grupos muy numerosos en las partes terminales de las ramas en los meses de mayo y junio. Son flores pequeñas y hermafroditas que, tras ser polinizadas, producen pequeños frutos marrones o rojizos con un tamaño de hasta 2 centímetros de largo.

Sobre su ecología

Normalmente, es posible apreciarlo en orlas y en las riveras; lugares donde tiene acceso a la humedad necesaria para su desarrollo, ya que no tolera las fuertes sequías. Usualmente forma bosques y arboledas en compañía de robles, encinares, álamos y diversas especies de pinos con los que se asocia. También se le ve en claros y en llanos de los valles montañosos. Prefiere zonas a pleno sol; siempre que no sea abrasador.

Suele ser indiferente ante los tipos de suelos; no obstante, prefiere aquellos con suficiente humedad para su desarrollo. Y si bien puede crecer desde el nivel del mar, normalmente se le haya en el rango de altitudes comprendidas entre los 500 y 1000 metros.

Se reproduce muy bien mediante semillas. Estas se encuentran dentro de los frutos y, tras ser dispersados por aves u otros animales, germinan en un medio adecuado. Sin embargo, se destaca que esta especie, generalmente, solo produce ejemplares clones mediante sus semillas porque la reproducción sexual, aunque posible, es rara. La mayoría de los ejemplares encontrados no son más que clones de una planta madre, o sea, presentan iguales características genéticas. Se cree que esta esta apomixis se debe a su origen híbrido.

Situación geológica del mostajo

Situación geológica del mostajo
Situación geológica del mostajo

 

Se le puede ver en el noroeste de África y en el centro suroeste de Europa, siendo estas sus áreas de distribución original. En la Península Ibérica, es un árbol escaso que aparece principalmente en zonas del norte y oeste, aunque también está presente en el centro de Portugal.

Datos curiosos del mostajo

Este árbol procede de cepas de Sorbus aria y Sorbus torminalis, de este último presenta mayores características, por lo que se le atribuye su principal origen. De hecho, algunos ejemplares son tan similares al Sorbus torminalis que ha significado todo un dolor de cabeza taxonómico al intentar diferenciar las especies.

Los frutos son comestibles, pero poco consumidos actualmente. La madera de estos ejemplares es dura y apreciada como la de sus parientes, especialmente para trabajos de tonelería y como leña. Ahora bien, los escases de ejemplares hacen que no sea buena opción su uso como combustible.

Se le planta principalmente como ornamental por tener un hermoso porte, fácil cuidado y generar una buena sombra para tiempos de verano; lo que lo hace un árbol perfecto para jardines grandes, avenidas y parques. Antes de culminar, hay que mencionar que su nombre científico viene del nombre romano para el serbal y su madera; mientras que el epíteto especifico de la especie alude sus hojas anchas.

 

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