Verdolaga

Verdolaga

 

Los científicos la llaman Portulacea Oleracea, popularmente conocida como Verdolaga. Los primeros cultivos de esta planta descendiente de las Portulacaceae se dieron en la India aunque con presencia en otras regiones del continente asiático. Se trata de un cultivo con una particular dualidad y es que es apreciada y aprovechada por unos y considerada como maleza por otros. La fama, buena o mala de la Verdolaga se extendió con gran rapidez al continente europeo. Se le conoce en el resto del mundo por los nombre de Flor de Día o Flor de Gato.

Es una planta cíclica fácil de reconocer por sus características. Llega a medir sólo 30 centímetros de altura, tomando una forma rastrera al desarrollarse a partir de sus tallos. Estos por su parte son de color rojo y lisos al tacto. Las hojas crecen a los extremos de los tallos, son gruesas y de un verde intenso, alcanzan a medir 3 centímetros. Sus flores que se asoman durante la primavera, son pequeñas con pétalos de color amarillo que sobresalen de la planta. La Verdolaga es conocida como Flor de Día puesto que sus flores abren en la mañana y permanecen de ese modo sólo por unas horas.

Detalles de la Verdolaga

Detalles de la Verdolaga

Detalles de la Verdolaga

La popularidad de la Verdolaga se debe a las múltiples propiedades que ofrece para la salud, gracias a los principios activos que posee. Su aprovechamiento data desde la práctica griega de la medicina cuando los brebajes a base de esta planta eran utilizados para tratar afecciones como inflamación del sistema urinario o el estreñimiento. Además era utilizado como un confiable depurativo. Antiguamente los chinos también le daban valor homeópata, aplicando emplastos a base de Verdolaga en picaduras de insectos y abejas, para madurar pústulas y curar llagas.

Entre los componentes que destacan apuntamos que es rica en vitamina C y betacarotenos dos aliados para el combate de la arteriosclerosis. Además ofrece ácido graso y omega 3 ideales para potenciar el funcionamiento del sistema cardiovascular. Beneficia a la lucha contra la obesidad al tiempo que depura el organismo, consumir Verdolaga elimina las toxinas del cuerpo ayudando al limpiar el hígado.

Se sabe que las hojas de la Verdolaga contienen mucílago en grandes cantidades, de ahí la razón de que sean exquisitas. Más allá de disfrutarlas a nivel culinario esta sustancia otorga a la planta la capacidad de calmar dolencias del sistema digestivo y del aparato respiratorio. Ahora como adelantábamos, el uso de la Verdolaga se ha extendido hasta la cocina. Y es que se le aprecia cruda o cocida en ensaladas o como guarnición gana popularidad rápidamente al punto de ser comparada, gastronómicamente, con la Espinaca.

Cuidados de la Verdolaga

Cuidados de la Verdolaga

Cuidados de la Verdolaga

 

A pesar de su fama de maleza, la Verdolaga brinda una gran cantidad de beneficios medicinales y culinarios extraordinarios, este último in crescendo. Razones de sobra para cultivar esta planta y teniendo en cuenta que sus cuidados son mínimos.

  • Prefiere estar expuesta a la luz del sol.
  • Para que prospere bien es aconsejable ubicarlas en sitios con temperaturas medias anuales entre 15 y 25 grados centígrados.
  • Los suelos que se aconsejan deben ser ricos en nutrientes, con buen drenaje, arenosos y con gravillas.
  • Conviene que la plantación se realice durante la primavera o al final de las heladas nocturnas.
  • Soporte bien el clima marítimo.
  • Durante el verano convine que el riego sea constante.
  • Para esta plantación lo mejor es suministra abono liquido con fertilizante rico en fósforo justo al inicio del otoño. Si se diluyen en el agua y se esparce durante el riego mucho mejor, se recomienda cada 15 días.

La Verdolaga no escapa de los embates de algunos insectos como los caracoles, pulgones o insectos masticadores. Las hojas carnosas de esta planta son un mangar apetecible para estos bichos que llegan a devorarse todo un cultivo.

El pulgón áfido por ejemplo, que es uno de los insectos más comunes en este tipo de plantaciones, suelen atacar las hojas pero también los brotes, estos últimos los prefieren en su edad tierna dejando a su paso devastación. Es fácil reconocer una hoja atacada por pulgones puesto que dejan marcas amarillas o verde pálido en los puntos de picadura. Para combatir estos insectos la mejor opción es rociar el cultivo con jabón potásico.

 

 

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